Por Pablo Lamas
Abogado, Magister en propiedad intelectual, Empresario, Profesor Universitario.
En América Latina nacen, cada día, cientos de emprendimientos. Y cada día, también, mueren otros tantos. Las cifras asustan: cerca del 90% de los emprendimientos no superan su primer año. Y de aquellos que lo logran, la mayoría no alcanza a ver el tercer aniversario. ¿Por qué? ¿Qué pasa entre el entusiasmo de la idea y la tumba precoz de los proyectos?
La respuesta no es una sola, pero hay un patrón. Lo vemos a diario trabajando con emprendedores y empresarios de Colombia, Argentina, Ecuador, Perú y varios lugares más. Lo vivimos también en carne propia, con nuestras empresas, nuestros fracasos y nuestras pequeñas victorias. No falta pasión, falta método.
En Marinilla, la cultura emprendedora se respira en cada rincón. Aunque esa misma cultura muchas veces se sostiene también en el caos y en ciertos mitos: “todo se puede”, “empezá con lo que tenés, que después se acomoda”. Sobra coraje para arrancar pero falta método para sostener.
Por eso, en Oxymoron nos proponemos ayudar a pensar en herramientas que acompañen no sólo en el inicio, sino que preparen al emprendedor para lo más difícil: continuar. Como en todo lo que hacemos, no brindamos respuestas, sino que ayudamos a hacer las preguntas correctas.
La primera pregunta es acerca del fin. ¿Hasta dónde querés llegar? ¿Por qué lo hacés? ¿Para qué lo hacés? No se trata de trabajar sólo la visión como una frase de autoayuda. Es más bien encontrar la pregunta que te incomoda. Es entender por qué estarías dispuesto a llevar adelante esto aunque se pongan muchas cosas en juego.
La segunda pregunta es acerca del objeto del negocio. ¿Qué vendés? No se trata de centrarte sólo en el producto y salir a buscar compradores (es el error más común de los que emprenden). Se trata más bien de encontrar cuál es tu negocio, cuál es tu mercado, cuál será tu comunicación.
La tercera pregunta es acerca de la estructura. ¿Cómo vas a organizar tus tareas? ¿Con quién podrás contar? ¿Qué estructura necesitás? En este punto se intenta desarmar el mito del “todista” (el dueño, porque es dueño, sabe hacer todo y puede hacer todo). Discernir qué puedo hacer y qué debería delegar es el primer paso a la eficiencia. No hay libertad sin estructura ni en la empresa ni en la vida.
La cuarta pregunta es acerca del método. ¿Cómo sabré si estoy avanzando? ¿Cuánto me va a costar este proceso? ¿En cuánto tiempo dejaré de perder plata? La cuestión aquí es el método empresarial, entender cómo se gestionan los proyectos. Desde principios básicos, como que lo que no se mide no se mejora, hasta la comprensión de las mejores maneras de establecer objetivos, se deben plantear todas las variables de un buen plan de negocio.
Con las preguntas adecuadamente formuladas, si bien no podemos garantizar el éxito, podemos asegurarnos de trabajar en la dirección adecuada. El emprendedor está acostumbrado a trabajar, a meterle. No suele estar ahí el problema. El asunto es encauzar todo ese esfuerzo y esa pasión en la dirección adecuada.
El camino del emprendedor es arduo y solitario. Depende de infinidad de factores, entre los que se encuentran, además de la pasión y el empeño, la suerte, las políticas públicas, la situación económica, etc. No obstante, el antiguo Séneca (filósofo romano del siglo I de nuestra era) enseñaba una máxima que bien podríamos aplicar a este desafío: “no hay vientos favorables para el barco que no sabe hacia dónde se dirige”. Trabajar en un plan y encontrar una metodología de trabajo se vuelven herramientas indispensables para alcanzar el éxito en este desafío.
Los días lunes 6 y miércoles 8 de octubre, de 5pm a 7pm estaremos brindando un taller gratuito para armar el plan de negocio del proyecto o emprendimiento. No es una actividad dirigida con exclusividad a quienes están emprendiendo sino que también puede servir de gran ayuda a quienes ya han comenzado a transitar el comercio o la industria y nunca tuvieron la oportunidad de pensar su modelo de negocio.
La cita es en el nuevo CoWorking Valle Bendito (@vallebenditocowork) ubicado en CCL 46 # 50 – 110 al lado del Hotel Valle de San Nicolás, Rionegro, Antioquia. Para más información puedes comunicarte al 350508521. Nunca es tarde para empezar. O para volver a empezar, esta vez con nuevas herramientas.
- Pablo Lamas es empresario y profesor universitario. Es abogado por la Pontificia Universidad Católica Argentina (2003) y Magister en Propiedad Intelectual por la Universidad Austral (2012) y obtuvo Diploma de honor y el premio a la mejor Tesis de Dogmática Jurídica. Es profesor universitario en Argentina, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, sobre temas de gestión de empresas, activos intangibles y propiedad intelectual.
En el mundo empresario es uno de los dos socios fundadores de Oxymoron, empresa especializada en la profesionalización y gestión de empresas tanto propias como ajenas en Argentina y en Colombia.
Este es un espacio de opinión. Las ideas expresadas en la columna son responsabilidad exclusiva de su autor(a) y no representan la posición editorial de El Marinillo.






