El martes 13 de mayo de 1975 se produjo una movilización cívica en Marinilla que, finalmente, tuvo alcance regional, que alcanzó a manifestarse hasta el 18 de mayo.
En ese momento la ciudadanía estaba clamando por la rebaja de las tarifas y el mejoramiento del servicio de energía, prestado entonces por la empresa “Circuito Eléctrico de Oriente”, conformada por nueve (9) municipio de la región y Electrificadora de Antioquia. Así mismo, se sumaron al descontento los comerciantes, a quienes el Concejo Municipal les había aumentado los impuestos de industria y comercio. Y como elementos de insatisfacción adicional, se clamaba por la construcción de escenarios culturales y deportivos.
Ese día, 13 de mayo, luego de varias asambleas populares, el pueblo se movilizó cívicamente para reclamar el cumplimiento de sus demandas por parte del gobierno departamental, en cuanto al mejoramiento del servicio de energía y el de acueducto, y el Concejo municipal respecto de los impuestos.
La ciudadanía, entonces, cerró la autopista Medellín -Bogotá, a la altura del antiguo estadero “Guadarrama, hoy intercambio vial “Roberto Hoyos Castaño”. Las gentes hicieron “romería” y en familia caminaron hasta la autopista, en donde se desocuparon los carros de refrescos y de parva, que fue repartida entre los manifestantes.
Ya, a partir de las 4 p.m., el movimiento se “alborotó” con la llegada de un contingente de policía (por lo menos cien agentes), pero la gente, con piedras, llantas y palos propició un coque con la fuerza pública, que implicó medidas de fuerza, pues a la policía prácticamente la encerraron en el Comando, que era en el primer piso del palacio municipal.
A los líderes del movimiento los detuvieron, en la madrugada del 14 de mayo, los llevaron a Medellín para imputarles cargos, y los encarcelaron en la antigua prisión “La Ladera”. La constancia del movimiento popular para prolongar el cierre de todos los establecimientos comercio, del transporte, y la manifestación en las calles, que siguió durante toda la semana, hizo posible que el domingo 18 de mayo, a las 3 de la tarde, entraran a la plaza de Marinilla (en la volqueta de la Acción Comunal) los líderes del movimiento, libres.
Se generaron mesas de trabajo con los gobiernos departamental y municipal para trabajar por la solución de las problemáticas locales, a las cuales se adicionaba el deficiente servicio de acueducto, prestado por la liquidada Acuantioquia.
Esta es una nota escrita para que no se pierda el rastro de la historia de Marinilla y del camino recorrido para llegar a un mejor estar como hoy, aunque siempre las necesidades insatisfechas serán una constante en el devenir de los pueblos. Hay que seguir pensando y trabajando por “UNA BUENA CIUDAD”, no por una gran ciudad.
Por: Francisco Luis Cuervo Ramirez
Administrador Público
Magister en Participación y Desarrollo Comunitario.






