Rionegro pasó del puesto 57 al segundo lugar del Índice de Desempeño Fiscal en solo tres años, consolidándose como un modelo nacional de manejo transparente y responsable de los recursos públicos.
Rionegro vuelve a dar una muestra de que la buena gestión de los recursos públicos sí se traduce en confianza, estabilidad y desarrollo. El más reciente informe del Departamento Nacional de Planeación (DNP) ubicó al municipio en el segundo lugar del Índice de Desempeño Fiscal – IDF 2025, superando incluso a ciudades capitales y municipios de primera categoría en todo el país.
Este reconocimiento no es producto del azar. En 2022 Rionegro ocupaba el puesto 57 en el ranking nacional; en 2023 dio un salto histórico al lugar 11; y hoy, bajo el liderazgo del alcalde Jorge Rivas Urrea, alcanza el segundo puesto, consolidándose como un modelo de transparencia y responsabilidad en el manejo de sus finanzas.
¿Qué significa este avance? Que las cuentas del municipio están saneadas, que la inversión ha primado sobre el gasto corriente y que la administración trabaja con planeación y disciplina fiscal. Esa combinación no solo fortalece la credibilidad de Rionegro a nivel nacional, sino que abre el camino para seguir materializando proyectos estratégicos que construyen la Ciudad del Bienestar.
Gracias a esta gestión y al compromiso de los contribuyentes, Rionegro no solo se consolida como uno de los municipios más estables financieramente en el país, sino que reafirma su liderazgo en Antioquia, al ocupar también el segundo lugar departamental.
El mensaje es claro: la solidez fiscal no es un fin en sí mismo, sino el motor para avanzar en las obras y programas que transforman vidas. Rionegro demuestra que cuando los recursos públicos se manejan con rigor y visión, el resultado es un futuro sostenible y lleno de oportunidades para todos.
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