La nueva moda entre los adolescentes es volcar sus conversaciones de WhatsApp en Chat GPT para detectar si sus relaciones con amigos y parejas son o no saludables. Desde que este chatbot conversacional se lanzó en noviembre de 2022, sorprendiendo al público con su capacidad de imitar el lenguaje humano, cada vez más personas conversan con la IA, ya sea para para hacer tareas administrativas, escribir correos electrónicos, planificar viajes, valorar la mejor opción de compra o buscar recetas de cocina. Y cada vez más para dar respuesta a cuestiones emocionales.
Los problemas de salud mental están al alza en los países desarrollados. Según varios informes elaborados por la OMS, una de cada cuatro personas sufrirá algún trastorno mental a lo largo de la vida. La tecnología, siempre atenta a las necesidades humanas, hace años que ofrece numerosas aplicaciones de terapia y bienestar emocional. Entre el mercado de aplicaciones digitales de Apple, destacan las que ayudan a meditar (PuraMente cuenta con más de 300 meditaciones guiadas), a hacer un seguimiento del sueño y a dormir (véase ShutEye) o a llevar un control del ciclo menstrual (con aplicaciones como Flo, número dos en la lista de descargas en la categoría de Salud y ejercicio).
El estigma que aún recae en las enfermedades mentales, o la incapacidad de mostrarse débil o vulnerable, hace que se busque ese apoyo en los canales digitales. Si bien antes consultábamos al doctor Google, ahora le ha llegado el turno a Chat GPT. “El anonimato que pueden conseguir en redes sociales u otras aplicaciones es fundamental”, subraya la docente e investigadora en inteligencia artificial en la UPF Ana Freire.






