El paro del sector arrocero, anunciado para el 14 de julio, fue confirmado por Dignidad Agropecuaria Colombiana como respuesta a la caída en los precios del arroz, el incumplimiento de acuerdos anteriores y la falta de intervención estatal.
Productores denuncian caída en los precios, incumplimientos del Gobierno y abandono estatal
“Le anunciamos al país que adelantaremos un paro nacional arrocero que, acordado en una reunión nacional de las organizaciones y productores de arroz de las principales regiones donde se cultiva el cereal, empezará el 14 de julio”, informa Dignidad Agropecuaria Colombiana, a través de un comunicado.
Tras meses de dificultades, promesas incumplidas y un panorama cada vez más incierto, los productores del país anunciaron un paro del sector arrocero indefinido que comenzará el próximo 14 de julio. Así lo informó Dignidad Agropecuaria Colombiana a través de un comunicado. Explican que la movilización busca defender el derecho a producir y visibilizar la crisis que atraviesa el gremio.
Precios en picada y rentabilidad en riesgo
La decisión fue adoptada en una reunión que congregó a representantes de las principales zonas arroceras del país. Allí, productores compartieron la misma preocupación: la actividad ya no es sostenible. Según el gremio, la movilización será pacífica y civilizada, pero firme en su propósito de exigir respuestas ante una situación que afecta a más de 200 municipios.
La preocupación tiene cifras concretas. Según datos de Fedearroz, en junio de 2024 el precio promedio por carga de arroz paddy verde era de $225.000. Hoy, ese valor ha caído a $170.000 en la zona centro y hasta $158.000 en los Llanos, lo que pone en jaque la viabilidad económica del cultivo.
Aunque se han logrado avances tecnológicos importantes, estos han sido opacados por una caída de precios que, según el gremio, impide incluso alcanzar el punto de equilibrio. A esto se suma el alza en los costos de producción, que ya compiten con los de países como Estados Unidos.
Casanare, departamento clave en la movilización
Casanare será un punto decisivo en esta jornada. El departamento, que lidera la producción arrocera en el país, ya ha manifestado su respaldo al paro. Tras una reunión realizada este sábado en Yopal, 1.300 productores decidieron sumarse a la movilización en apoyo a los arroceros del Huila y Tolima.
Este respaldo cobra aún más relevancia porque este martes, 8 de julio, el gremio arrocero de Casanare se reunirá con delegados del Gobierno en una mesa de trabajo convocada por la Gobernación del departamento. El encuentro busca evitar que el paro se extienda, teniendo en cuenta que solo en Casanare el cultivo del arroz genera cerca de 40.000 empleos directos.
Incumplimientos del Gobierno y modelo desigual
Para los arroceros, esta no es solo una crisis de mercado. También es una crisis de confianza. En el comunicado, Dignidad Agropecuaria señala que los compromisos asumidos por el Gobierno tras el paro de marzo de 2025 no se han cumplido. Denuncian además que el modelo comercial vigente favorece a unas pocas grandes molineras, mientras la mayoría de los productores queda relegada.
Los Tratados de Libre Comercio también son señalados como responsables. A pesar de los altos niveles de producción nacional, el país se ve obligado a importar arroz. Situación que agrava el panorama para los pequeños y medianos productores.
«Desde la Federación Nacional de Arroceros hacemos un llamado urgente a las autoridades para que se revise esta distorsión en la cadena de valor del arroz y se adopten medidas que garanticen la equidad, la transparencia y la sostenibilidad del sector productivo. Sin rentabilidad para el productor, no hay seguridad alimentaria posible», expresa Fedearroz, a través de un comunicado.
Llamado a la unidad y defensa del agro nacional
Ante este contexto, el gremio no solo exige soluciones al Ejecutivo. También hace un llamado a otros sectores productivos, organizaciones sociales y autoridades locales para respaldar la movilización. La protección de la producción agroalimentaria nacional, afirman, no puede seguir siendo una promesa lejana.
Desde Fedearroz, se insiste en la urgencia de revisar la cadena de valor del arroz, garantizar una retribución justa al agricultor y tomar medidas para que el cultivo siga siendo una opción sostenible para miles de familias que hoy sienten que se les está dejando sin salida.

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