Un sábado cualquiera, a las cinco de la tarde, el Centro de Bienestar del Adulto Mayor de Marinilla gracias a Cinismo se transforma en sala de proyecciones. La luz, el sonido y una pantalla reciben a un público que asiste con la misma atención de los niños que conoce por primera vez el cine: los adultos mayores.

Cinema Cinismo, una iniciativa de la Corporación Cinismo, nació del deseo de abrir un espacio más allá del festival de cine que cada año organiza la corporación, un clásico de Marinilla: el FILCMAR (Festival de Cine de Marinilla), un festival que se ha convertido en emblema del municipio y que este año en su septima versión convertira a Marinilla en una sala a cielo abierto desde el 03 de Octubre al 30 de Noviembre con funciones, eventos y charlas por y sobre el cine .
Esta fiesta del séptimo arte ha consolidado al municipio como un referente cultural en la región, y Cinema Cinismo aparece como una extensión necesaria, una manera de que esa experiencia no se limite a unos pocos días al año, sino que permanezca viva y cercana a la comunidad. Querían que el cine no se quedara solo en unos días de programación y que, en cambio, se convirtiera en una costumbre, en un encuentro continuo con las imágenes y las historias, historias nuestras y que, por lo regular, nos narran. Y encontraron en los abuelos un público tan vivo como exigente, tan experimentado como con sed de asombro.
Un público atento y con sed de asombro
“Ellos vieron mucho más cine que nosotros”, cuenta David, asociado de la corporación. Pero lo hicieron en épocas en las que las salas no estaban en centros comerciales, sino en parques y casonas con proyectores artesanales. Por eso, verlos atentos, sin la distracción de un celular, ha sido una revelación: son espectadores entregados, dispuestos a comentar y a dejarse sorprender, incluso cuando la película no es del todo de su gusto.

Cinema Cinismo se ha proyecta alternando cortometrajes y largometrajes, con una apuesta clara: acercar (principalmente) a los adultos mayores y a los espectadores en general al cine colombiano y, al mismo tiempo, diversificar el público que suele asistir a las actividades culturales. A veces las conversaciones posteriores a las funciones se vuelven el verdadero corazón de la experiencia: generaciones distintas cruzan miradas sobre una misma historia, descubriendo puntos en común o distancias que enriquecen.
El coordinador del Asilo, Sebastián Jaramillo, confirmó que los adultos mayores disfrutan profundamente cada función. “Son felices viendo las películas”, aseguró, y recordó que uno de los asistentes confesó que era la primera vez que iba al cine en toda su vida. Ese gesto sencillo —descubrir el cine a una edad avanzada— se convierte en símbolo de lo que la iniciativa representa: abrir ventanas hacia la cultura y el asombro y, por supuesto, el septimo arte.
El objetivo es abrirse al diálogo
Una de las anécdotas más recordadas ocurrió en una función dedicada a la maternidad. Tras la proyección de un corto animado sobre la sexualidad femenina en la que había público desde edades jovenes hasta adultos mayores, una señora del público comentó: “si los niños van a ver cosas sexuales, que sea así, y uno pueda explicarles”. Ese diálogo espontáneo entre lo íntimo, lo colectivo y lo familiar es justo lo que busca la iniciativa: que el cine abra la conversación y las mentes ante un mundo aún por conocer, en el caso de los niños, o por re-conocer con otros ojos, en el caso de la adulta mayor.

Aunque la asistencia varía y el esfuerzo es voluntario, Cinema Cinismo ha logrado tejer un espacio que no solo proyecta películas, sino que también siembra vínculos. El sueño es grande: convertirse en una sala independiente, un lugar donde el cine deje de ser privilegio y se viva como un derecho cultural.
Mientras tanto, cada encuentro en Marinilla es un recordatorio de que el cine, cuando se comparte, puede ser puente. Un puente entre generaciones, entre memorias, futuros posibles e historias que narran y nos narran, como personas, como observantes y como sociedad.
Lee también: Marinilla pedalea hacia la historia con la 34ª Clásica Nacional “Ramón Emilio Arcila”






