Tres master class, dos conversatorios, una competencia de skate, una jornada pedagógica con niños y niñas de la Escuela de Artes y tres días de conciertos con 28 bandas provenientes de distintas geografías y subgéneros del rock, permiten hablar de un festival potente y gigante en la celebración de sus 20 años de existencia. Así mismo, la inclusión de actividades como la Feria Artesanal, la jornada de recolección de concentrado para perros y gatos y la promoción de la adopción de animales sin hogar, dejan claro que este festival le apuesta a un impacto integral en la vida local.
En esta edición, el festival contó con dos bandas internacionales provenientes de Brasil y Bélgica, 4 bandas invitadas nacionales, dos bandas que vinieron al Víboral Rock como parte de las acciones de intercambio con otros festivales del país, específicamente con el Festival Malagana Rock de Palmira y el Festival Internacional Unirock Alternativo de Cali. Así mismo, 18 bandas fueron seleccionadas por convocatoria pública y dos bandas locales se presentaron como muestra de los procesos de formación y proyección artística del Instituto de Cultura.
A día de hoy, “El Carmen tiene jóvenes que han ido renovando la música, grandes artistas que sostienen los distintos sub-géneros en punk, en metal, en rock. Es muy valiosa esta plataforma de circulación, no solo para los artistas locales, sino que el Víboral Rock también se ha convertido en una plataforma de circulación regional y nacional obligada. Estamos muy contentos de ver el crecimiento del festival y de acompañarlo desde sus inicios”, expresó Julián David Trujillo, director del Instituto de Cultura y director del Festival.
Dentro de las acciones diferenciales de este año, se destaca la realización de “El Renacuajo Pasea-rock”, una actividad pedagógica bajo la modalidad de fiesta rockera, diseñada para niños y niñas entre los 4 y 7 años que hacen parte del programa de artes integradas “El Renacuajo Paseador” que impulsa la Escuela de Artes del Instituto de Cultura.
Las jornadas académicas permitieron abordar asuntos como el posicionamiento y la sostenibilidad de las bandas, estrategias para generar rentabilidad a partir de sus procesos creativos y recomendaciones para las puestas en escena de las bandas de rock. Igualmente, los conversatorios tuvieron énfasis en la distribución musical en los 80´s y 90´s, y, por otro lado, el aporte de los medios de comunicación independientes a la memoria cultural y las transformaciones regionales, a partir de la experiencia de Haga la U.
Una acción de valor, en esta edición, fue la segunda versión de la competencia de skateboard “Skate or Rock” realizada en alianza con el Club Skate del municipio; un espacio de deporte alternativo que convocó niños, niñas, jóvenes y adultos skater del municipio y localidades vecinas, quienes con destreza sorprendieron rodando, girando y realizando piruetas en el aire, sobre rampa y en el suelo. Los asistentes apreciaron y aplaudieron los movimientos, truco tras truco, sobre la patineta.
Acerca de la causa animalista, se destaca la recolección de 3.400 kilogramos de alimento para perros y gatos, una cifra nunca antes vista en esta festividad. «Estamos muy felices e infinitamente agradecidos. La recolección estuvo increíble. Vamos a llenar muchas pancitas», expresó Jhoana Gaviria, integrante de la Secretaría de Agricultura, voluntaria y rescatista del municipio.







