Ruralísimas: Las Mujeres de Pichideagua que en plena era digital apostaron por la radio para llevar la contingencia al mundo rural

Desde una comuna rural de la zona central de Chile, cuatro mujeres están demostrando que la radio sigue teniendo mucho que decir. Ruralísimas nació en marzo de 2025 como un proyecto completamente autogestionado y hoy, desde Radio Ilusión 95.3 FM y la televisión local, acerca la discusión nacional y regional a comunidades que muchas veces quedan fuera de ella.

Mientras buena parte de los nuevos proyectos de comunicación piensa primero en redes sociales, podcast o plataformas de streaming, en Pichidegua, comuna rural de la Región de O’Higgins, un grupo de mujeres tomó una decisión distinta: apostar por la radio.

Ruralísimas nació de la mano de María Luisa, Puly y Claudia, nacidas y criadas en Pataguas Cerro. Recientemente se sumó Pauli, de la localidad de La Torina, completando un equipo de cuatro mujeres con distintas trayectorias, pero profundamente vinculadas a la ruralidad.

El punto de partida fue una inquietud compartida: la escasa presencia de voces femeninas en la conversación pública local, especialmente para opinar sobre contingencia, políticas públicas y decisiones que afectan directamente la vida en los territorios.

Hoy el programa cursa su segunda temporada y va en su capítulo 12, sostenido de manera autogestionada y con el apoyo de auspiciadores locales.

Apostar por lo análogo en plena era digital

La elección de la radio no fue nostálgica ni una resistencia a las nuevas tecnologías. Ruralísimas también está presente en redes sociales y plataformas digitales. La decisión respondió a algo mucho más simple: entender cómo se informa la población a la que querían llegar.

En localidades rurales como Pichidegua, especialmente entre las personas mayores, la radio y la televisión siguen siendo parte de la vida cotidiana y una fuente importante de información.

Ruralísimas se transmite por Radio Ilusión 95.3 FM y, desde hace dos meses, también simultáneamente por el canal de cable local 1.3 La Estrella, ampliando su llegada a hogares de Pichidegua y localidades cercanas.

Ponerle territorio a la contingencia

La propuesta no consiste únicamente en hablar de asuntos tradicionalmente asociados al mundo rural. Su apuesta es tomar los temas de la agenda nacional y regional y preguntarse: ¿qué significa esto para alguien que vive en Pichidegua o en una localidad rural?

A eso ellas le llaman hacer la “bajada local” de la contingencia.

Pueden analizar, por ejemplo, la megarreforma impulsada por el Gobierno del presidente chileno, una iniciativa cuestionada por la amplitud de sus cambios y por la profundidad con que busca minimizar el funcionamiento del Estado, y preguntarse cómo decisiones de esa magnitud pueden impactar en los territorios rurales.

No se trata de simplificar los temas, sino de ponerles territorio: acercar discusiones que muchas veces parecen lejanas y mostrar cómo una decisión nacional puede expresarse de manera distinta según el lugar donde se vive.

Más allá de la postal rural

Ruralísimas también busca ampliar la forma en que se representa la ruralidad. La agricultura, las tradiciones y la identidad campesina son fundamentales, pero sus integrantes creen que reducir el mundo rural solamente a esas dimensiones deja fuera buena parte de su realidad contemporánea.

En los territorios rurales también se habla de política, seguridad, derechos sociales, educación, salud, medio ambiente, cambio climático, desarrollo económico y de las decisiones que toma el Estado. Y también hay mujeres que quieren formar parte de esas conversaciones.

“Si bien hemos tenido la posibilidad de estudiar, viajar o trabajar fuera, somos profundamente rurales y estamos orgullosas de esa identidad. Pero lo rural no puede quedar reducido a lo romántico. Quienes vivimos y somos de aquí también tenemos opinión sobre lo que está ocurriendo en el país. Ruralísimas surge también desde esa necesidad de tomar la palabra desde nuestro propio territorio”, explica Claudia.

Una experiencia local con una pregunta latinoamericana

Ruralísimas no nació al interior de una universidad, una institución pública ni una empresa de comunicaciones. El proyecto se construye compatibilizando el programa con los trabajos, las familias y las responsabilidades cotidianas de sus integrantes, y gracias al respaldo de auspiciadores locales.

En poco más de un año suma dos temporadas y ha ampliado su presencia hacia la televisión local y las plataformas digitales, sin abandonar la idea que le dio origen: hablar desde Pichidegua para una audiencia que pocas veces es pensada como prioritaria en los nuevos modelos de comunicación.

Aunque la experiencia ocurre a miles de kilómetros de Colombia, la pregunta que plantea atraviesa buena parte de América Latina: en una región cada vez más digitalizada, ¿cómo asegurar que la información y la conversación pública también lleguen a las comunidades rurales y a las generaciones que todavía encuentran en la radio un espacio cotidiano de información y compañía?

Ruralísimas ha optado por no elegir entre lo digital y lo tradicional, sino por combinar ambos mundos desde las necesidades de su propio territorio.

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