Las mujeres voluntarias del Hospital San Juan de Dios de Marinilla celebran 15 años de entrega y servicio silencioso pero inmenso.
Estas mujeres han sido el alma solidaria del hospital, brindando apoyo y acompañamiento a los pacientes y sus familias con amor y dedicación. Han colaborado en diversas áreas del hospital, incluyendo la orientación al usuario, la central de material quirúrgico, las actividades de integración, las llamadas telefónicas y la visita a enfermos.
«Gracias por estar cuando más se necesita, por acompañar con amor, por enseñarnos que servir también es sanar. Ustedes son el alma solidaria de nuestro hospital y un orgullo para toda Marinilla», dijo el alcalde Julio Serna en su intervención.
Su labor ha sido fundamental en la atención y cuidado de los pacientes, y su trabajo silencioso pero inmenso ha sido un regalo para la comunidad de Marinilla. Su dedicación es un orgullo para la región, y su entrega y amor han transformado vidas y han hecho una diferencia en la comunidad.






