Del 26 al 30 de junio, Marinilla se convertirá en epicentro de la gastronomía y la memoria campesina con la primera edición de “Marinilla al Plato: La Tradición Viva en el Fogón”, una apuesta cultural que exaltará las raíces del Oriente antioqueño a través de la emblemática Ruta Gastronómica de los Siete Golpes del Paisa. Esta iniciativa hace parte del proyecto “Antioquia es Mágica” de la Gobernación de Antioquia y busca ofrecer a locales y visitantes una experiencia inmersiva que combine historia, sabor y patrimonio.
Durante cinco días, más de 100 empresarios y emprendedores del sector gastronómico del municipio ofrecerán experiencias que rescatan los saberes del campo y los llevan a la mesa. “Marinilla al Plato no solo preserva una tradición; la convierte en una vivencia que nos reconecta con nuestras raíces y honra la historia del arriero y la sabiduría del fogón”, explicó Leidy Rivera, secretaria de Desarrollo Económico y Turismo de Marinilla.
La propuesta recupera la antigua costumbre del siglo XIX, cuando campesinos y arrieros dividían su jornada en siete tiempos de comida para reponer energías en las montañas andinas. Más que una alimentación, estos “golpes” servían como punto de encuentro y construcción de comunidad, una esencia que el festival busca revivir.
En el marco del evento se desarrollará el Primer Congreso Gastronómico y Encuentro de Cocineros Tradicionales, que reunirá a expertos como el antropólogo Carlos Humberto Lleras Montoya, el chef Isaías Arcila del restaurante Casa Carrataplán, la consultora gastronómica Melisa Ospina, entre otros invitados reconocidos. La programación incluirá degustaciones, talleres, conversatorios y muestras culturales que recorrerán desde los tragos mañaneros hasta la merienda nocturna, evocando la riqueza alimentaria del departamento.
Con esta iniciativa, Marinilla se posiciona como referente en la recuperación del patrimonio gastronómico y cultural de Antioquia, rindiendo homenaje a quienes han transmitido por generaciones los saberes que hoy permanecen en la memoria del pueblo. La invitación está abierta a propios y turistas para que redescubran la historia que se cocina en cada bocado.






