Entre las víctimas hay varios menores de edad; continúan las labores de búsqueda.
Las fuertes inundaciones que golpearon el centro-sur de Texas desde el viernes 4 de julio han dejado al menos 82 personas muertas, según el balance más reciente de las autoridades. Las lluvias intensas provocaron el desbordamiento del río Guadalupe y afectaron gravemente al condado de Kerr.
Uno de los puntos más afectados fue el campamento cristiano Mystic, que confirmó la muerte de 27 de sus campistas e instructores. Entre las víctimas hay al menos 28 niños. Hasta el domingo, se reportaban 41 personas desaparecidas.
Las labores de rescate continúan en medio de condiciones climáticas adversas y nuevas alertas por lluvias. Equipos de emergencia, apoyados por maquinaria pesada, buscan entre los escombros y el cauce del río.
Mientras tanto, crecen los cuestionamientos sobre la posible demora en el envío de alertas. Algunos ciudadanos aseguran que las advertencias llegaron tarde, aunque el Servicio Meteorológico Nacional sostiene que fueron emitidas con anticipación. La Casa Blanca ha descartado por ahora una investigación al respecto.






