En un mundo en el que con frecuencia el sufrimiento animal es invisibilizado. Zunflower nace como una respuesta ante el sufrimiento y el vacío que deja en el alma el perder a un ser amado de cuatro patas.
Y es que para Andrea Londoño, fundadora de este grupo lleno de personas con mucho amor por los animales, que tanta esperanza y amor han regalado, fue la pérdida de su gatito Zeus —por eso es Zunflower con Z, en su honor— lo que le llevó a darse cuenta de lo poco que se habla del duelo que se vive al perder a una mascota que ha trascendido a compañero de vida.

En 2021, Andrea Londoño decidió fundar Zunflower en Marinilla. Esto mientras residía en Estados Unidos, pero desde 2019 ya rescataba peluditos que solo necesitaban ser vistos para que su vida cambiará. Pues para Andrea no hay cosa peor que la indiferencia.
En estos años, Zunflower ha rescatado y dado en adopción cerca de 530 animalitos entre perros y gatos. Sin embargo, en ese número no se cuentan los animales que han ayudado de otras maneras.
Entre voluntarios, donaciones y propinas de su trabajo en Estados Unidos, Andrea, su equipo y su familia han logrado impactar infinidad de vidas. No solo en Marinilla, sino también en Antioquia y hasta en Colombia.
Ayuda sin fronteras
Sí, Colombia, porque recientemente, desde Buenaventura, «una rescatista logró poner a salvo cerca de 70 peluditos víctimas de abandono, desnutrición y maltrato» contó Andrea. «Una labor que no habría sido posible sin el apoyo de otras tres rescatistas de Medellín, quienes recibieron a los gatitos y abrieron sus espacios para brindarles una nueva oportunidad. Entre ellas se encuentra uno de nuestros hogares de paso», concluyó.
Dos de los gatitos no lograron ganar la batalla, pero el resto de ellos se encuentra recuperándose en hogares temporales y refugios bajo vigilancia, donde se adelantan procesos responsables de recuperación, cuidado y búsqueda de familias comprometidas con su bienestar.
«Hoy, el objetivo es claro: que cada peludito pueda vivir con dignidad, tranquilidad y el amor que siempre mereció», menciona Andrea.
Si quieres ayudar a esta causa que tantas vidas ha ayudado y hasta salvado, puedes hacerlo a través de donaciones. O abriendo tu hogar y corazón como hogar definitivo o temporal para estos animalitos.
Según Andrea, gracias a la educación y a la presencia de grupos como el suyo. la cultura de respeto para con los animales en Marinilla ha mejorado en los últimos años. Pero aún queda un gran camino por recorrer. Un camino por recorre de la mano de personas que ponen freno a la indiferencia y ayudan a las vidas a su alrededor.
Como dice Zunflower en su página web, Zunflower es «un homenaje al amor incondicional. Con el tiempo, personas maravillosas se han sumado a esta causa, formando una familia que día a día está ahí para quienes nos necesitan. Porque sabemos que cada vida importa, que cada latido cuenta y que, incluso en la despedida, el amor sigue floreciendo «.






